De gendarme a emprendedor: la historia de la Yerba Mate Jesús María
Héctor Ramos, ex gendarme misionero, es hoy el creador de Yerba Mate Jesús María, un proyecto que rescata la tradición de la barbacoa y apuesta a la calidad artesanal. Inspirado por su vocación de servicio y sus raíces misioneras, Héctor decidió darle un nuevo impulso a un secadero familiar que estuvo desarticulado durante años, logrando producir yerba mate con un proceso completamente artesanal y con fuego de leña de eucalipto, siguiendo la tradición ancestral.
El secado de la yerba se realiza de manera lenta y paciente, respetando los tiempos naturales: después del presecado, la hierba pasa a bolsas de arpillera donde se almacena hasta 24 meses antes de su empaquetado final. Héctor destaca que este método permite mantener la calidad, el sabor y la identidad del producto, a diferencia de procesos industriales más rápidos.
La familia de Héctor, especialmente su esposa Daiana, fue un pilar fundamental en la concreción del proyecto, acompañándolo en todos los procesos legales y productivos. Hoy, el objetivo es que la Yerba Mate Jesús María llegue a todos los paladares cordobeses, y eventualmente a más provincias, ofreciendo una experiencia matera única y tradicional.
En el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, hablamos con la Dra. Romina Quiroga (MP 35607), directora de ECODAIC (Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba), sobre la importancia de registrarse como donante y derribar mitos sobre este proceso.
La Dra. Quiroga destacó que es fundamental diferenciar la médula ósea (ubicada en huesos largos como fémur, cadera y esternón) de la médula espinal (tejido nervioso en la columna vertebral), ya que son cosas totalmente distintas y esto ayuda a despejar temores y confusiones.
Pueden ser donantes voluntarios personas sanas entre 15 y 40 años, sin antecedentes cardíacos, hepáticos ni enfermedades infectocontagiosas. Existen dos formas de inscribirse:
Hisopado bucal, una técnica simple y rápida que toma muestras de las mejillas.
Extracción de sangre, que también permite registrar datos genéticos.
Las muestras se envían al Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, en Buenos Aires, donde se cruzan con pacientes que necesitan un trasplante. Si hay compatibilidad, se inicia el proceso de donación bajo estrictos controles médicos.
La Dra. Quiroga compartió una historia conmovedora: un colega voluntario se inscribió como donante y su médula ayudó a salvar la vida de un paciente en Alemania. “Eso demuestra que un gesto altruista puede cambiar vidas”, afirmó.
Mensaje final: hablar en familia sobre la donación, informarse correctamente y animarse a registrarse. A partir del 20 de abril, se podrá inscribir a través de las redes y canales de comunicación de ECODAIC.
Donar médula ósea es dar una oportunidad de vida. Informarse y perder el miedo puede salvar vidas.
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