Jueves
8 de Enero de 2026
6 de enero de 2026
En medio de las tensiones políticas internacionales y con nombres propios que vuelven a ocupar la escena global, como Nicolás Maduro y Donald Trump, Venezuela vuelve a estar en el centro del debate. Pero detrás de los titulares, hay historias reales, familias y emociones que atraviesan fronteras. Para conocer cómo se vive esta realidad desde lo personal, en Mañanas Compartidas dialogamos con Yexciree Coa, venezolana que desde hace seis años reside en la ciudad de Río Tercero junto a su esposo y sus dos hijos. Durante la entrevista, Yexciree expresó un sentimiento de alivio ante los últimos acontecimientos internacionales, aunque aclaró que la situación en su país sigue siendo compleja. Falta de servicios básicos, cortes prolongados de luz y agua, dificultades para acceder a alimentos y una profunda incertidumbre marcan el día a día de quienes aún viven en Venezuela, incluidos sus familiares. Yexciree contó que dejar su país no fue una elección, sino una necesidad. La inseguridad, los bajos salarios y la preocupación por la educación de sus hijos fueron determinantes para emigrar. Aun así, aseguró que el deseo de regresar sigue intacto, siempre que Venezuela pueda reconstruirse y ofrecer nuevamente condiciones dignas de vida. Consultada sobre su presente en Río Tercero, destacó el acompañamiento y la calidez de la comunidad local, donde logró emprender y sostener un proyecto propio. Actualmente se dedica a la gastronomía venezolana, un emprendimiento que mantiene desde hace cuatro años y que se convirtió en un puente cultural con los vecinos de la ciudad. Al hablar del pueblo venezolano, Yexciree dejó un mensaje de esperanza y paciencia, confiando en que el proceso hacia la democracia será lento pero posible. “Venezuela va a volver a florecer”, afirmó, con la convicción de quien sueña con reencontrarse con su gente y su tierra. Una historia que pone voz y rostro a una realidad que muchas veces se analiza solo desde la política, recordándonos que detrás de cada noticia hay vidas que resisten, esperan y siguen creyendo en un futuro mejor.