Yanina Bulgheroni: La Voz de Santa Fe que Cautiva Río Tercero
Yanina Bulgheroni, una talentosa cantante santafesina, continúa ganando espacio en la escena musical de Río Tercero con su increíble voz y su dedicación al folklore. Recientemente, participó en una Peña organizada dentro de un importante festival como el de Jesús Maria, una oportunidad para mostrar su arte ante el público y competir por un lugar destacado en la final del evento.
En el Patio de Doña Pipa, un emblemático espacio cultural, Yanina presentó un repertorio variado pero siempre con un toque bailable. Entre los temas que interpretó, se incluyeron chacareras y una zamba, que hicieron vibrar a la audiencia y pusieron a todos a bailar. "Nos gusta elegir canciones que inviten a la gente a disfrutar y a compartir," explicó la cantante, quien sabe cómo conectar con su público a través de la música.
Además de su gran talento para cantar, Yanina es compositora. Su tema Soñadora, que se encuentra disponible en Spotify, fue uno de los puntos destacados de su carrera. La letra de la canción fue trabajada junto a Beto Aranda, un reconocido músico de Formosa, quien ayudó a transformar el texto original en una hermosa melodía.
Con una formación musical variada, Yanina ha logrado construir una propuesta única que combina géneros tradicionales con su toque personal. Su banda, que la acompaña en cada presentación, está formada por músicos talentosos como Luciano en la batería, Juan José López en el bajo y Marcos Casa en la guitarra. Juntos logran crear un ambiente festivo y lleno de energía, reflejando la alegría y el espíritu del folklore argentino.
Próximamente, Yanina se presentará en Cosquín Criollo, un evento que promete seguir sumando logros a su carrera. Mientras tanto, sigue disfrutando de la compañía de su público en cada show que realiza, compartiendo su pasión por la música y dejando su huella en cada escenario.
"Lo más importante es conectar con la gente, transmitir alegría, esperanza y la emoción de la música. Gracias por el apoyo y por permitirme ser parte de esta maravillosa comunidad de Río Tercero," comentó Yanina.
En el Día Nacional del Donante de Médula Ósea, hablamos con la Dra. Romina Quiroga (MP 35607), directora de ECODAIC (Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba), sobre la importancia de registrarse como donante y derribar mitos sobre este proceso.
La Dra. Quiroga destacó que es fundamental diferenciar la médula ósea (ubicada en huesos largos como fémur, cadera y esternón) de la médula espinal (tejido nervioso en la columna vertebral), ya que son cosas totalmente distintas y esto ayuda a despejar temores y confusiones.
Pueden ser donantes voluntarios personas sanas entre 15 y 40 años, sin antecedentes cardíacos, hepáticos ni enfermedades infectocontagiosas. Existen dos formas de inscribirse:
Hisopado bucal, una técnica simple y rápida que toma muestras de las mejillas.
Extracción de sangre, que también permite registrar datos genéticos.
Las muestras se envían al Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, en Buenos Aires, donde se cruzan con pacientes que necesitan un trasplante. Si hay compatibilidad, se inicia el proceso de donación bajo estrictos controles médicos.
La Dra. Quiroga compartió una historia conmovedora: un colega voluntario se inscribió como donante y su médula ayudó a salvar la vida de un paciente en Alemania. “Eso demuestra que un gesto altruista puede cambiar vidas”, afirmó.
Mensaje final: hablar en familia sobre la donación, informarse correctamente y animarse a registrarse. A partir del 20 de abril, se podrá inscribir a través de las redes y canales de comunicación de ECODAIC.
Donar médula ósea es dar una oportunidad de vida. Informarse y perder el miedo puede salvar vidas.
Cada 2 de abril, los veteranos de la Guerra de Malvinas reviven recuerdos que combinan nostalgia, emoción y gratitud. Rubén Quiroga, uno de ellos, comparte cómo esta fecha adquiere un significado diferente con el paso de los años: “Parece que los años se nos van acumulando en los hombros y la bolsa de la nostalgia se abre cada vez más”, cuenta.
Recuerda el momento en que se enteró que sería enviado a las Islas: “Nos dijeron que íbamos a llegar y retomar posición en Malvinas. Un compañero me dijo: ‘Vamos a cambiar la historia de los libros’. En ese momento no dimensionaba lo que implicaba, pero con el tiempo comprendí la magnitud de nuestra misión”.
Rubén Quiroga también habla de sus compañeros y de los vínculos que se formaron en medio del conflicto. “Algunos murieron en combate, otros nos cuidaron como familia. Los recuerdos de esa época nos marcan para siempre y nos enseñan sobre compañerismo, sacrificio y responsabilidad hacia la patria”, agrega.
El 2 de abril es mucho más que un día de memoria: es un momento para reflexionar, agradecer y reconocer el valor de quienes defendieron las Islas Malvinas y los ideales de la patria.
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