Lunes
14 de Septiembre de 2026
31 de agosto de 2026
El fallecimiento de Rubén Rada dejó una profunda huella en la música rioplatense. Para conocer más sobre su extensa trayectoria, dialogamos con el periodista y colega riotercerense Maxi Carranza, quien actualmente está radicado en Guadalajara, México, y se encontraba de visita en nuestra ciudad. Carranza destacó la enorme influencia de Rada en la música uruguaya y recordó una de las historias más fuertes de su carrera: a fines de los años 60, el músico estuvo cerca de integrar Los Shakers, pero finalmente no fue convocado debido a su condición de afrodescendiente. Según contó el propio Rada en distintas oportunidades, un productor consideró que no era conveniente que un músico negro apareciera en las fotografías de la banda. “¿Cómo vamos a poner un negro en la foto?”, habría sido la explicación que recibió. A pesar de aquel episodio de discriminación, Rada construyó una carrera extraordinaria, atravesando géneros como el candombe, el rock, el candombebit y la música infantil. También compartió trabajos con figuras como León Gieco, Spinetta, Fito Páez y Milo J, entre muchos otros artistas. Su trayectoria también estuvo marcada por dificultades económicas. A comienzos de los años 90 se radicó en México ante la falta de trabajo en Argentina y Uruguay. Allí llegó a trabajar como corista de Tania Libertad, quien le brindó una importante oportunidad laboral. Carranza recordó además una anécdota que refleja la personalidad de Rada: cuando Serrat quiso contar con él para una gira, el músico rechazó la propuesta porque ya se había comprometido con Tania Libertad y quería cumplir su palabra. Otro capítulo destacado fue su incursión en la música infantil, con la que consiguió dos premios Gardel. “La música para niños es muy difícil de hacer. Un niño, si no le gusta, no te escucha más”, señaló Carranza. El vínculo de Rada con Córdoba también tuvo su capítulo. En 2003 se presentó en Villa General Belgrano, en una actuación que significó una de sus primeras visitas a la zona de Calamuchita. En aquella oportunidad, además, compartió escenario con integrantes de una cuerda de tambores, entre ellos Lobo Núñez, otro referente de la música uruguaya. Para Carranza, la muerte de Rada también abre una nueva etapa: la de redescubrir y valorar todavía más una obra inmensa y diversa. Candombe, rock, música infantil, televisión, percusión y numerosas colaboraciones forman parte del legado de un artista que dejó una marca imborrable en la música rioplatense.
m